TESORO Y CAMINO

lunes, 29 de febrero de 2016

     A Paulo Coelho le lei una vez: "cuando buscamos el tesoro, nos damos cuenta de que el camino es el propio tesoro". Esto me pareció una vez que me presenté en el Castillo nuevo de Bedmar y despúes me dirigí a uno de esos paraisos mágicos de Sierra Mágina como es el Santuario de la Virgen de Cuadros.




     Te tienes que situar en el Castillo y lanzar la vista a todos los puntos cardinales para primero quedarte sorprendido de lo que te ofrece el paisaje y segundo para entender lo que ves, esos castillos o torreones que se difuminan en buen numero por el territorio. Los castillos y torreones son auténticos vigìas de los caminos, testigos en la historia del caminar de la gente, del comercio entre pueblos o incluso del paso de ejércitos en busca de tesoros y gloria. 



     Empiezo mis primeros pasos en este castillo de la Orden de Santiago, a lo lejos el Torreòn de Cuadros, hacia la derecha Albanchez de Mágina y su castillo vigilante, encima como rey absoluto el Aznaitín y abajo el valle de Bedmar con su mar de olivos. Mientras me deleito con esas vistas abandono la localidad y me adentro en un camino que me va a llevar hasta el rio Cuadros y me va a envolver en un fantástico paisaje de cumbres, de bosques, de barrancos y que ahora en este momento también disfruto de ese manto blanco en las alturas y en los almendros junto al camino que llevo.



     A poco mas de una hora caminata me encuentro con un sendero, lo cojo a mano izquierda y me dirijo hacia el Adelfal de rio Cuadros, cuando llego a él cruzo un pequeño puente y me sumerjo sin darme cuenta en un túnel de adelfas donde la naturaleza se convierte en un lugar mágico, uno de esos sitios en los que tu imaginación puede volar y puedes sentirla, el run-rún del agua, las adelfas adornando el pasillo del rio, las higueras cerca del lecho del rio, la paz del sitio, todo esto y mas te sacan un momento del tiempo y de la rutina diaria.



     Pero hay que seguir y una vez acabado el adelfal el sendero se estrecha y en un agradable zig-zagueo se sube despacio, sin prisa y con descanso si hace falta, el ascenso es largo, pero a la vez entretenido, llaman a este sendero el de las Viñas por aquello de que hace mas de un siglo daba acceso a una zona de viñedos. La subida tiene vistas, pero aqui es el bosque el que se hace interesante, muchos pinos y otras especies que agradan los pasos, lentiscos con una altura no habitual, espinos y llegando al final de la subida, como no, encinas. 



     Abandonamos el sendero y comenzando a bajar nos unimos a un camino mas ancho, giramos a la derecha y a todos lados de nuevo vistas de montañas, de rocas, el Aznaitín, las Torcas me dice un paisano del lugar apuntando con sus agujas hacia el cielo, a veces muy al fondo aparecen las siluetas de Begíjar, de Baeza, de Ubeda. Una maravilla adornada cuesta abajo con una fuente para darse un refrigerio. Pero..., aqui no acaba esto, hay un cruce que indica el camino del Torreón de Cuadros, y para alli me dirijo y a parte de otear el horizonte intentaré buscar la Paloma Blanca posada sobre la cueva, aquella que vió y quiso para él, hablo del pastor que descubrió la imagen de la Virgen en la cueva gracias a una "blanca paloma".



     Tras un buen rato de paz y sosiego, vuelvo sobre mis pasos en busca del camino, ya queda poco, me dirijo a ver a la Virgen de Cuadros, y es allí en el recoleto Santuario donde acabo hoy este camino, fascinado de los parajes, sorprendido por las historias y leyendas, cautivado por la Reina de Sierra Mágina,  hechizado por un Camino que es un Tesoro. Hay mas cosas que contar y que buscar en este entorno, un hórreo (el único en Andalucia), la leyenda del pastor y de Nuestra Señora, descubrir la Cueva del Agua, saber las historias de un Castillo gobernado nada mas y nada menos que por un general de Carlos V, todo esto y mucho mas hay que descubrir en Bedmar y su entorno, ahora toca charla, tertulia y amistad alrededor de una buena mesa surtida, el camino sigue porque hay tesoros que descubrir.



Jacinto Fuentes Mesa.
Abuelo y peregrino.

DE MATABEGID A TORRES, SIERRA, CAMINO E HISTORIA.

lunes, 19 de octubre de 2015

 

  Me quedo sorprendido del lugar, me habian hablado de Matabegid como un sitio agradable, tranquilo y muy romántico, un lugar de esos de retiro completo tanto para el alma como para el espíritu, Este lugar perteneció a la capital y fué el centro neurálgico de la Sierra de Propios como se la conoció, aqui descansaba cuando los festejos se lo permitian, el famoso torero "Bombita", propietario que fué de la finca en los inicios del siglo XX. En el paseo por el sitio saco la conclusión que por aqui hubo agetreo, dos buenas casas encaladas con su cenefa pintada de azul, una escalinata que da rango de importancia con una fuente, la ermita y sobretodo el murmullo del agua, ese "runrún" tranquilizador del Rio Oviedo que sirve agua a una fuente amplia junto a la Ermita casi perdida entre árboles y ramas, hubo un Convento en la antigüedad, incluso me chismorrean que hubo un Cuartel militar de la Remonta hace mas de un siglo.

     Pero no todo fué descanso, ni tranquilidad, ni sosiego, estas tierras están cargadas de historias, del devenir de sus gentes que luchaban dia tras dia sin descanso para que estas tierras les dieran de comer, pero también de gentes forasteras que veian como en estos montes y sierra podian buscarse el sustento diario.





     El camino parte desde Matabegid a Torres, un camino cargado de testimonios a lo largo de los siglos que ha dado relatos, batallas, altercados, persecuciones, incluso hasta leyendas de brujas que todavía se dejan ver por el lugar. Como cualquier via de comunicación con importancia, este camino también tiene su Castillo para vigilancia del mismo. Castillo observante durante siglos de frontera, donde las trifulcas y disputas estaban a la orden del dia, habia que mandar en el camino y sobretodo saber administrar lo que rodeaba este sendero, pues como pocos era y es riquisimo, un privilegio de la naturaleza.





     Salgo de Matabegid, donde repito, quedo prendado de sus edificaciones, arboleda y su abundante agua, entro en un olivar que a poco va dejando ver dehesa y por sorpresa un Castillo, ya casi arruinado y derruido, abandonadisimo y muy cambiado por la mano del hombre y del tiempo. Edificaciones delante del Castillo, también en los alrededores y como sorpresa una era, muy completa, con piedra seca, donde los pobladores trillaban, rompian la mies extendida por las piedras y separaban el grano de la paja.

     Tengo la suerte de ver en la lejania a un par de personas mayores, con canastos llenos de hierbas, con un paso tranquilo, sin parar de mirar las matas, las plantas y rebuscando con sus manos entre ellas, mi sorpresa agradable fué pararme y sentarme a charlar con ellos. Tenian ganas de hablar de su Sierra, de este camino, de lo que dió y podria dar, de las fatigas que pasaron para poder vivir en estas tierras, de las gentes de otros lugares que venian a traginar por aqui. Me hablaron de su niñez por estos lares, haciendo pequeñas labores encontraban trastos de guerra de tiempos de moros y cristinos, puntas de flechas, mangos de espadas, monedas, de la cantidad de ganado que pasaba y aún sigue pasando por aquí, salieron a relucir historias de regoveros, de buhoneros, de arrieros, de como se hacia el carbón con la madera de encina, de las reatas de mulos que acercaban a las carretas la carga, carbón llevado a todos los pueblos de las cercanias, y donde mas a Jaén. Por curiosidad les pregunté si habia por aqui neveros y comenzaron a relatarme de nuevo historias de fulanos y cetanos que se dedicaban a la nieve, a conservarla en invierno y con todo lujo de detalles, como si lo estuvieran viviendo me relataron como transportaban el hielo en capachos de a cincuenta kilos, como se envolvia con paja fina y helechos de la sierra y a continuación transportarla de noche con recuas de mulos hasta pueblos y  ciudades, como es el caso de Jaén, llegando antes de que saliera el sol y depositarla en los bajos del Ayuntamiento de Jaén para su venta posterior.




     En sus historias vi que se pusieron serios cuando empezaron a hablar de bandoleros, porque por aqui los hubo, cuentan anécdotas del "Pernales", de Jose Maria el Tempranillo, que venia a esta sierra y luego se dejaba caer por Campillo de Arenas y asi entre uno y otro adivinando cual de los dos sabia mas, salen a relucir los "maquis". Cuando hablan de ellos, bajan la voz, dando a entender que lo que hablan es muy secreto y de alli de entre nosotros tres no debe salir. Los Chaparros, el Pajuelas, esta conversación se hace corta, quieren hablar, pero el recuerdo no es bueno, los pertenecientes a estas cuadrillas de guerrilleros sufrieron, sus familiares y amigos mas y la represión casi acaba hasta con la memoria de lo alli ocurrido.

     La casquera junto al Castillo pudo dar mas de si, pero ellos volvian y a mi me entró una inmensa gana de tirar para adelante y empaparme de este camino. Mientras ascendia al Puerto de la Mata, observaba la dehesa, los quejigos centenarios e inmensos, las encinas, los enebros, los majuelos, algún arroyuelo y no paraba de recordar todo lo que esos dos hombres me contaron. En cualquier explanada fijaba mi vista por si aparecia un senderillo o una "colá" como ellos argumentaban, sitios por donde poder esconderse. No podia faltar por supuesto el cruzarme con un rebaño de ovejas y de cabras y junto al cabrero echar un breve rato de "parranda", le pregunté por si en esta Sierra habia hierbas curativas, su pregunta no se hizo esperar, ¿Vd. me ha visto alguna vez en el médico?, le respondí que ¡no!, a lo que el asintió: ¡pues yo todo lo arreglo con las hierbas de por aqui!, tras compartir fruta y agua prosigo ascendiendo, esperando en cada curva encontrarme en cualquier momento con una recua de mulos o con grupo de maquis o soldados de un bando u otro defendiendo su territorio. Mientras subes y paras para tomar aire, echas la vista atrás y la estampa no puede dar mas de si, la belleza incomparable, es un lujo esta tierra, el sitio, la paz, las vistas, el sosiego.





     Una vez realizada la subida el panorama cambia, te topas de cerca con El Almadén, altivo con sus antenas televisivas, a partir de ahora para abajo, vamos hacia el norte y el paisaje es totalmente distinto, la dehesa se convierte en pinar y conforme bajas aparecen cerezos y al final olivar, pero eso si, si en la subida te sorprende todo lo que ves allá en el infinito, en la bajada hacia Torres quedas igualmente prendado de las postales que tienes delante, alli está Torres, a las faldas del Almadén, el Aznaitín colosal custodiándolo y coronando el entorno, fantástica vista con la Loma al fondo.



     No por cambiar de vertiente cambia la vida de las gentes, puede cambiar quizás el paisaje, pero el trabajo del campo y de la sierra siempre ha estado en esta zona. Tan unida a la parte de Matabegid, aqui en este lado hay agua, mucha agua de la sierra, la cascada del Zurreón no anda muy lejos de aqui, pero lo mas conocida de esta zona sea Fuenmayor, este lugar merece un buen dia de campo, sitio idílico para estar con la familia, disfrutar de un buen paseo, una buena sobremesa siempre con muchísima agua alrededor, ahora debo de seguir camino de Torres, dejo por tanto un camino a mi izquierda que me llevaria allí y sigo dirección Hondacabras en las cercanias de Torres y en mi bajada recuerdo la imagen,  lo precioso que está el campo cuando desde arriba ves los cerezos vestidos de blanco, una estampa que hay que acertar en tiempo y forma para verla. Y para allá voy a este magnífico pueblo, con buena gente, también cargado de historias, historias unidas a la ciudad de Baeza a la que perteneció durante siglos, quien sabe si por estos Cerros que rondan Torres fué el lugar donde se perdió en busca de faldas Alvar Fáñez antes de la conquista de Ubeda.

     Ya llego, migas y un buen guiso, con un buen vino por haber hecho un ¡BUEN CAMINO!

Jacinto Fuentes Mesa.
Abuelo y Peregrino.

   

En Camino con mi Asociacion

domingo, 26 de julio de 2015

II VERANO CULTURAL JACOBEO DE ALMERIA
ORGANIZADO POR LA ASOCIACION JACOBEA DE ALMERIA
25 DE JULIO DE 2015
COLOQUIO SOBRE EXPERIENCIAS EN EL CAMINO DE SANTIAGO

TEXTO BASE DE MI INTERVENCION


     Uno de los bienes mas importantes de la vida es la posesión de la amistad.

     Con un buen amigo, no hay camino largo.

     Nada de lo que recibimos de los dioses es tan agradable como la amistad.

     Estas y otras frases mas, las he ido recogiendo en el camino, en esos puntos donde los peregrinos dejan sus pensamientos y  citas, no todos son del gusto del consumidor, pero si hay algunos que te mueven el corazón, que te hacen pensar de muchos aspectos de la vida.

     Los peregrinos de Jaén hemos hecho un complot no escrito, para hacer del camino una referencia de amistad, de compañerismo, de unión de peregrinos. Nunca voy a dudar que nos gusta caminar en algunos momentos o algunos días solos, pero si es cierto, que casi siempre lo hacemos juntos, algunas veces no hay mas gente porque ponemos freno a que en cualquier momento no podamos arropar a todos los que nos acompañan. Es mas, si algunos de nosotros va a hacer el camino o siemplemente nos vamos de ruta, buscamos el grupo, busca la compañía, busca la amistad.



     He hecho muchos caminos, algunos los he empezado en solitario y siempre he acabado en cuadrilla con mucha gente, pero los que comienzo con mucha gente, nunca los he acabado solo, en el camino sintiéndote peregrino, notas sentimientos ocultos, vives y compartes solidaridad, te ofrecen sonrisas, te sacan de tu intimidad y observas que todo lo que llevas en tu mochila espiritual, cargada y anclada ahí en tu espalda, es nada comparado con lo que acarrean otros peregrinos.

     Os cuento un secreto de nuestra Asociación. Profesionales de Psicologia de nuestra ciudad, recetan a sus pacientes (a algunos) que hagan el camino con nuestra Asociación. En conversación con estos profesionales en alguna que otra ocasión, hemos preguntado el porque y su respuesta, es un poco un bagaje de buenas intenciones viendo en las rutas y caminos que ayuda a estas personas en su estima personal, además la compañia y hacer nuevas amistades a las que abrirse es un buen apoyo en el dia a dia, por lo tanto el camino, andar por el campo, la naturaleza, la compañia es una terapia excelente”. 

     Y ahora os doy respuestas de veteranos peregrinos, con muchos kilomentros a sus pies y cuando le preguntan: ¿y a ti que te da el camino, que estas loco perdió?. Después de divagar y de soltar algo aleccionado, alguna frase, acabas como el psicólogo, no se lo que me da, pero es una buena terapia.

     ¿Quien sabe definir que nos da a los peregrinos al llegar a la Plaza del Obradoiro después de tantos kilómetros? ¿Quien sabe explicarlo?

     ¿Qué ofrecemos en la Asociacion de Jaén?, sobretodo libertad individual, no agobiar a la personas, si dos visitas en poco tiempo te agobian y no ves nada, mas vale paladear una y que sobre espacio, tiempo y lugar. Dentro del grupo y sin molestar al resto que haga cada cual lo que le apetezca, si quiere andar rápido que ande, si quiere ir lento pues que vaya despacio, si quiere buscar calor humano, lo encontrará, si quiere descargar su ansiedad, que la suelte, siempre habrá gente que lo oiga, apoyarse en un desconocido es al final de la ruta con toda seguridad un amigo.

     Preferimos no convertir una etapa en una carrera de muchos kilómetros, entiendo que hay senderistas, gentes que andan y hacen kilómetros y kilómetros y disfrutan, los alabo, personalmente yo lo he hecho antes, pero el peregrino, que antes ha sido senderista, disfruta con el grupo riéndose, parándose mil veces para fotografiar un árbol, mojarse los pies en un arroyuelo o hacerse unos selfies con los nuevos amigos que ha hecho, hace mucho tiempo un viejo peregrino me enseño eso de: el turista viaja, el senderista anda y el peregrino no para de buscar.





     Ya lo habréis probado en alguna que otra ruta, comer juntos, después de haber andado entorno a los 20 kilometros, no tiene precio, si os dais cuenta es uno de esos momentos, donde a pesar del cansancio, has soltado equipaje, te has desprendido de tu mochila espiritual, la has dejado en la puerta del albergue o del restaurante y ahora toca compartir, hablar, reir, beber y disfrutar de algo que no da la soledad, LA AMISTAD. Ya os fijareis, os daréis cuenta que hablais en un momento de las mismas penas y alegrías: me ha salido una ampolla, subiendo tal o cual cuesta se me han cargado los gemelos, me duele la rodilla pero me da igual, y asi etc., etc.,

      El camino hay que saborearlo, sentir en cada paso que das, cuanta importancia tiene ese trozo de tierra, palpar las entrañas de un árbol, arrimándote a él, abrazándolo si hace falta, buscar en el silencio de nuestros pasos algún duende entre los helechos, oir el canto de los pájaros, oler las viejas piedras de las antiguas iglesias, escuchar al peregrino que viene que se las pela golpeando con los sticks el suelo, tic, tc, tic, tac, cuando mas ensimismado andas sientes a lo lejos, ¡bici, bici¡, ¡buff! y no sabes donde ponerte, saber  e intuir que por donde vas, han pasado durante siglos, mercaderes, arrieros, caravanas ingentes de hombres y mujeres para ir de un sitio a otro, buhoneros, y porque no, Peregrinos. Hay veces que estás tan dentro del camino, estás tan dentro de ti que te da la sensación de encontrarte con alguien al dar una curva, pues no sé, un mozárabe, un guerrero, un arriero un viejo peregrino.






     Detectar a un peregrino cuando de verdad está en el camino, es fácil, le preguntas, dia de la semana o fecha y tarda en responderte, se lo piensa y vacila un montón,  no está perdido, ¡¡está en el camino!!

     Echar el trasero junto a la cepa de un árbol, apoyar la espalda en el tronco del mismo, rodearte de compañeros y aviarte un cacho de pan con un chorreón de aceite, echar un trago de la bota y pasarla al resto de compañeros, esto tan simple, que antes lo hacían nuestros antepasados trabajando duramente en el campo o yendo a ver a algún familiar a cientos de kilómetros montandose en un borriquillo o andando, esto como os digo, tan simple, el camino lo convierte en una cosa mágica, algo tan simple y tan llano, ¡es mágico!.

     Esto es lo que los miembros de las asociaciones en nuestras rutas, en nuestros caminos debemos dar a aquellos que se nos acerquen. El camino recordad, es un HABITAT único, que en estos últimos años podemos y debemos disfrutarlo y hacerlo llegar a la gente que lo desee, el camino del final del siglo XX, y este del inicio del siglo XXI, es o debe ser una aventura agradable de disfrute, de conocer nuestra historia, esa micro historia que hay en cualquier pueblo o aldea de nuestra tierra, tan interesante algunas veces como cualquier monumento conocido, saber de las gentes de esos pueblos, sentarnos alrededor de ellos y saber de sus leyendas, de sus chismes, que nos hablen de cuando ellos andaban por esos caminos para ir a buscarse el pan diario.

     Cualquier tramo del camino de Santiago ofrece unas condiciones que otros senderos o rutas no tienen, señalización con flechas o conchas o mojones de piedra, infraestructuras de atención al peregrino con información del camino, con casas de acogida, albergues, pensiones, hostales, monasterios, conventos, etc., historias de peregrinos, esto y mucho mas debemos mostrarlo las asociaciones y como buen peregrino aceptar de buen grado lo que nos ofrezcan.

     Espero no haberos aburrido, cuando cojo la palabra para hablar del camino no paro, ya termino, en Oseira, mantuvimos varios peregrinos una conversación larga y de mucho aprendizaje con un fraile, en un momento dado, hablando del camino nos dijo:  “Cuando llegueis a vuestro destino no hace que falta que lo busqueis, si ya lo llevais dentro, ¿a quien y donde vais a buscarle?”.

Nos miramos todos en un silencio total, me atrevi a romper el hielo y le pregunte boli en mano que repitiera para copiarla, a lo que me contestó: “ no hace falta que la copies Jacinto,  ya la llevas escrita en tu corazón”.

Al dia siguiente, haciendo la etapa Oseira – A Laxe, me encontré un papelito en un mojón que decía:

Aunque hubiera cargado mi mochila de principio a fin,
Y esperado por cada peregrino necesitado de ánimo.
O cedido mi cama a quien llegó después,
Y regalado mi botellín de agua a cambio de nada,
Si de regreso a mi casa y mi trabajo no soy capaz
De crear fraternidad y poner alegría, paz y unidad,
No he llegado a ningún sitio.
………


Al final encontré a su autor, TITULO: Oracion del Peregrino, de Fraydino.





Jacinto Fuentes Mesa
Abuelo y peregrino.

De Melide a Arzua, paisaje de cuento.

martes, 7 de julio de 2015

     Mañana fresca, muy agradable para empezar a caminar, con los primeros paso abandono Melide, no sin antes escuchar un run-run que proviene de la iglesia ubicada a la salida de la localidad, en ese momento con gente en el exterior se está ofreciendo una misa. Algo mas adelante en San Martiño me paro en otra iglesia. Siempre la vi cerrada, hoy abierta, me hablaron en su dia de ella y me acerco. Hay un chaval, un voluntario, de esos que aman el camino, se conoce el ultimo rincón de la iglesia, disfruta hablando de ella, esta iglesia es única, si es cierto que es un lujo estar ahi y contemplarla, merece la pena, es uno de esos lugares que nunca te imaginas lo que tiene dentro, algún dia, como tema pendiente, habrá que volver y admirar con el tiempo que me pueda dedicar este voluntario, porque para esto como peregrino debo tener tiempo, no solo es andar por andar.



     Es aqui, en este momento donde los bosques se suceden con árboles impresionantes, robles, pinos, eucaliptos, helechos a ras de suelo, lugares donde quizás en el silencio oportuno podrás oir el susurro del viento o porque no a algun que otro duendecillo que pulule por ahi. Es también donde persiguiendo las flechas amarillas del camino empiezo a encontrarme a mi mismo, donde también entro en el túnel del tiempo transportandome a otras épocas, esperando en cualquier momento encontrarme algún peregrino o paisano del lugar de épocas diferentes.



     Subes y bajas por este tramo de ruta, un auténtico tobogán, salvando rios y arroyos, buscando alturas y otra vez vuelta a bajar, asi hasta encontrar el paraiso de Ribadiso, lugar distinto, sitio donde llegas costándote mucho esfuerzo en la bajada, pero necesario para descalzarte y meter los pies en el agua transparente, quedándote allí absorto, pensativo, casi sin habla, en un espacio excepcional de tranquilidad y pureza.




     Subo hacia Arzua, y cuando llego ¡no sé!, pero la noto apagada, no hay tanta alegria de peregrino, quizás lo vea de esta forma o ya voy teniendo ese síndrome peregrino al estar tan cercano a Santiago, aunque quiero llegar, también es mas cierto de que no quiero terminar.

Desde Arzúa, tierra del queso de Tetilla, Buen camino.

Jacinto Fuentes Mesa
Abuelo y peregrino

De Palas de Rei a Melide, paisaje y bravura silenciosa

lunes, 6 de julio de 2015

     La mañana nos sorprende con poco mas de 10 grados y un neblazo de aupa, no por ello debe de asustar a los peregrinos pues ya sabemos por donde andamos, estamos en Galicia. Esta bien para empezar esta corta andadura para en ciertos momentos del camino reivindicar la soledad, el silencio solo interrumpido por los pájaros me insimisma y me arrastra de tal modo que me aislo del mundo.



     Los senderos de hoy me han devuelto a la Galicia mas profunda, sombríos silencios, arboleda altiva, bosques con hermosa pureza donde te puedes sentir duende. Hoy la ración de belleza me llega por todos lados, belleza del paisaje y belleza del paisanaje. No es la primera vez que pienso que silencio y camino es una gran compañia, pero también el rodearte de peregrinos desconocidos que al cabo de escasas horas comparten contigo todo lo que tienen a su mano y te extienden el brazo para darte su amistad, eso tambien es camino y por supuesto compañia. Un veterano de esto de los caminos ya me expresó eso de: con un buen amigo no hay camino largo. Hoy lo he comprobado, pero no solo con un camino, sino con un grupo espectacular de personas que me han aportado uno de los bienes mas importantes en la vida, la amistad. Alguien que haya realizado este camino podrá decir que ha sido un pequeño paseo, y no le discutiré que si, pero también le diré que hoy he disfrutado de compañerismo, de paradas, de fotos, de risas, de viejos recuerdos, pero sobretodo, de saber donde estoy  con quien estoy.



     San Xulian, Casanova, Coto, Leboreiro, Furelos, lugares emblemáticos de hoy donde he podido disfrutar de su historia, de su gente, hoy mis pasos no han querido andar por andar, hoy si me he empapado de camino. La llegada a Melide la esperada, tranquila y sosegada y al final una mesa donde a parte de compartir mesa y mantel con pulpo, patatas, pimientos de Padrón, brindis con buen vino, risas, etc., hemos compartido también esa cosa tan apreciada que se llama AMISTAD.



     Ya me lo dijo un fraile en Oseira, solo encontrarás al Apóstol en Santiago si lo llevas contigo.

Desde Melide, buen camino.

Jacinto Fuentes Mesa.
Abuelo y peregrino.

   

De Portomarin a Palas de Rei, tiempo de camino y de amistad.

domingo, 5 de julio de 2015

     Durante la tarde de la jornada anterior no me resistí a ver detenidamente por todos los costados, la Iglesia de San Nicolás de Portomarín. Cada vez que me acerco a ella descubro algo que nunca vi, por eso al dia siguiente amaneciendo la volvi a buscar y tocar sus piedras con sus señas, sus números, su orquesta medieval y arrancar todo lo positivo de unas piedras que trataron unos canteros con toda la sabiduria en su quehacer. Vuelvo la vista atrás y no disimulo algo mi tristeza al retirarme de su lado, el camino deja huellas, nunca cicatrices, y este sitio es uno de esos que me ha marcado, pretendo volver.



     La mañana está nublada, la temperatura ideal para retomar el camino, amenaza poca lluvia que luego no llegará, incluso en el horizonte parece que hay algo de niebla, busco el rio y el puente para ascender por un paraje casi indómito, de esos que si te descuidas te roba el alma, la cuesta se empina hasta que acabas en una carretera, desde aqui el camino es otro, no es el de ayer, no por ello existe desesperanza, puede ser momento de animada cháchara, de recibir y de dar, de profundizar en una posible amistad con otros peregrinos, asi mirando al frente y hablando te das cuenta que con un buen amigo, con una nueva amistad no hay camino largo.



     Paso Gónzar donde sello, después Castromaior y tras cruzar caprichosamente una carretera varias veces acabamos en otra mas estrecha seguimos hacia Ventas de Narón. No es el de hoy el camino tan espectacular con su naturaleza como el de ayer, pero si sorprende en Ventas de Narón su pequeña capilla, donde también sello y mas adelante no dejo de recordar y pensar en el cruceiro que mas me ha impactado de todos los vistos, el Cruceiro de Lameiros. Da hasta miedo, la muerte rodea todo el cruceiro, escalera, tenazas, martillo, huesos, craneo, expresión pura de muerte, alli me detengo, lo observo, le doy la vuelta, es aqui uno de esos momentos del camino donde el silencio interior se hace sombrio, junto a el un enorme roble da sombra al Cruceiro, observo a varios peregrinos rodear el roble, abrazarlo, intentan coger energia del suelo, de las raices de la naturaleza.



     Como digo, no es este tramo el camino tan espectacular de ayer, pero hay que seguir, se suceden aldeas, una tras otra, siempre en buena compañía, hoy mi instinto viajero, como también lo fué ayer durante un buen tramo he llevado compañia humilde, tranquila, aflorando en momentos sentimientos que quizás solo los expreses en esos momentos, de peregrino a peregrino. Hoy camino exquisito donde he sido capaz de reir, de aflorar mis sentimientos, de saltar y de sorprenderme.



     Ya estoy en Palas de Rei, descanso y quizás visita a Vilar de Donas, sosiego, paz y pensando ya en mañana, entraremos en tierra de duendes, de meigas, de leyendas y de enigmas. Por cierto parada inevitable en Melide, los peregrinos saben porque.

 Buen Camino amigos.

Jacinto Fuentes Mesa
Abuelo y peregrino.


De Sarria a Portomarin, amor en cada paso

sábado, 4 de julio de 2015

     Amanece en Sarria, a pesar de mis años haciendo camino, no dudo ni me escondo que ando algo nervioso, será la incertidumbre de los proximos dias, las personas que llevo a mi lado, en fin intento rehacerme porque estoy en el camino, y solo esto da equilibrio, empezar un dia nuevo, andando al mismo sitio, o quizas un final que no es tal, porque nunca se acaba porque empiezas de nuevo.



     En una ocasión hablé de la subida a Barbadelo, tramo màgico para saborearlo y quitarse un buen rato del asfixiante ambiente de la urbe. nada mas cruzar el tablero sobre el arroyo ves la altiva manera de la arboleda, silencio ancestral, paz en el aire, subo con paso lento, tambièn como queriendo estar sin terminar, disfruto de este subida sin sufrir, como un acto de felicidad y acabo y recordando a Machado: "vuelvo la vista atrás y solo quedan estelas en la mar".

     Hoy ha sido un dia de recuerdos, veo a lo lejos la torre de la Iglesia de Santiago de Barbadelo y me recuerda mi primera vez por estas tierras, donde descubri en escaso espacio de tiempo paz, compañerismo y amistad. La subida se acaba, aunque lento no paro de andar observando la vegetacion exuberante a la que saluda al pasar.



     Enamorado del territorio, de vez en cuando amilano mi sed o mejor disimulo que bebo para asi pararme y seguir disfrutando del espacio donde estoy, no me falta animada charla con otros peregrinos donde nos abrimos con nuestras historias diarias aportando buenos sentimientos que luego acaban en amistad. Poco a poco traspaso el kilometro 100, Morgade, mas adelante Ferreiros, despues A Pena y asi paso a paso disfrutando de sendero me doy cuenta que ya estoy en ese mundo, el mundo del peregrino, el mundo del camino. Veo en la ruta a antiguos peregrinos que quieren libertad, tranquilidad y sosiego, mas que en años anteriores, quizas quieran dar lo que el propio camino les dió en su dia.



     Y asi como absorbido veo al frente una gran postal, Portomarin frente a mi, con esa espectacular iglesia de San Nicolás. Va haciendo algo de calor, cruzo el Miño y alguien me pregunta ¿que dia es hoy?, no se que responder, estoy en el camino y cuando se está peregrinando no sabes de horas, de dias, de meses, quizas andando hacia la tumba del Apòstol, el tiempo no exista.

Julio 2015

Jacinto Fuentes Mesa
Abuelo y peregrino.