DE VIANA A NAVARRETE 25 KILOMETROS

domingo, 25 de agosto de 2019

 16 de Agosto de 2019

Estos días van a ser días de fuertes emociones, la presencia de Paco Ontiveros nos marcó la jornada en Logroño, dormir en el mismo albergue que el en la noche anterior a su fallecimiento y coincidir en la misma habitación, y durante la tarde la misa del peregrino dedicada en parte a Paco, nos hizo vibrar nuestros sentimientos en varias ocasiones con palabras bonitas dedicadas por el párroco de Santiago don José Ignacio, con una iglesia bastante sobretodo de peregrinos incluyendo a varias personas de Jaén que hacían turismo y supieron de la misa y se incorporaron a ella.



El pasado año cuando dejé de caminar en Viana para seguir este año, nunca se me hubiera ocurrido un comienzo así, nada más empezar andar, callejeando por las calles de Viana y con los sentimientos a flor piel, he ido madurando este camino que acabaré en ocho días en Catrojeriz, con el recuerdo de Paco en mi mochila "espiritual", mirando al horizonte, al oeste donde todos los días se oculta el Sol y amaneciendo he comprendido que sigo con mi camino acompañado por un gran peregrino como fue Paco.

La mañana ha sido fresca, un paseo hasta Logroño que nos recibió con la frescura de un nuevo día disfrutando de campos de viñedos (a los que le queda poco para su recogida) y campos ya trabajados y segados habiendo recogido incluso las alpacas de paja.

Logroño acoge al peregrino unos metros antes de entrar en su circuito urbano, una señora atiende al peregrino con una pequeña mesa, sellando la credencial y ofreciendo la compra de algún a pulsera o rosario de recuerdo.

La Rúavieja que es la calle más vieja de la ciudad te lleva a la iglesia de Santiago, donde paras para reposar un momento y continuas tu ruta, se hace larga la salida, pero es muy agradable caminar por parques bien cuidados y hermosos conectando tras algún kilómetro con una vía que te transporta con alguna que otra sombra hasta un pantano donde se puede descansar y tomar un bocado.


No queda mucho para llegar a Navarrete, quizás dos horas caminando por carriles sin apenas sombras y en algún momento pegado a la autovía, una cuesta te despierta con la localidad ya enfrente y con el afán de llegar aceleras el paso para quitarte algo del calor que va haciendo ya.

La sorpresa es grande, Navarrete es monumental con casco histórico impresionante, aceras porticadas, antiguas murallas y una iglesia esplendorosa dedicada a la Asunción de la Virgen como nuestra Catedral de Jaén, para colmo Navarrete está en fiestas, procesión, toros, bailes, bocadillos de pimientos con anchoas, etc., un día completito.



Mañana más, en el recorrido pasaremos por el fatídico lugar donde falleció nuestro amigo Paco, en este sitio la Asociacón de Jaén dejará un recuerdo en breve para homenajearlo por ser un gran peregrino.


Jacinto Fuentes Mesa
Abuelo y peregrino















¡¡¡ NUNCA CAMINARAS SOLO !!!

martes, 13 de agosto de 2019

Querido amigo Paco:
                                  no paro de restregarme los ojos, estoy metido en un círculo de pensamientos recordando los muchos momentos que hemos compartido en los caminos, en las rutas y sobretodo en nuestras conversaciones contándonos nuestras experiencias caminando hacia la tumba del Apóstol.

     Nuestras “batallitas” de lugares donde comíamos muy bien o de bosques encantados o de albergues donde en tiempos distintos habíamos dormido, o de esos hospitaleros enigmáticos que te enganchan aún mas al camino. Nunca olvido hace algunos años cuando me explicastes las estampas que se divisan en el tramo de los HOSPITALES en el camino Primitivo, conforme interpretabas aquellas vistas no hacia mas que recordar y vivir tan singular espacio del camino que yo también he tenido en mis ojos y como ésta otras mas.

      Me pediste consejo para este camino, la subida de los Pirineos que tanto te preocupaba, ¡¡¡ay las cuestas!!! que poco te gustaban, pero la subiste bien según me contaste, durante la charla recuerdo la carcajada que soltaste cuando te dije que tuvieras cuidado y acelerarás el paso en el Robledal de las Brujas, a la salida de Roncesvalles, había ciertos conjuros contra los forofos del MADRID, jajajaja.

      En estos días me contabas casi a diario como ibas, la buena compañía, como disfrutabas con tus compañeros y hasta Logroño me pedías consejo, pero estos dos últimos días los consejos me los has dado tú, en una semana andaré por ahí, por donde nos has dejado, y te haré caso, saldré temprano y pararé donde tú me has indicado y así dia a dia en una semana te explicaré el tramo que te ha faltado por ver y acabaré en los próximos años haciendo lo que tu querías hacer, llegar a Santiago en el próximo año Jacobeo.

      Gracias Paco por haber estado físicamente a mi lado en estos últimos años, por haber dado tantas pedaladas, bicicleta con bicicleta en estos últimos meses en las clases de Spinning, te echaré de menos aunque yo te pienso contar el camino hasta Santiago y mas allá.

ULTREIA ET SUSEIA

Tu amigo Jacinto
Abuelo y peregrino



 

¿DONDE ESTA EL FINAL DEL CAMINO?

sábado, 20 de julio de 2019

  •      Bajando del Cebreiro conocí a Daniela y aprendí de ella a leer papelitos que los peregrinos van dejando en la base de los hitos de granito, hacia bastante tiempo que cogí uno y desistí de hacerlo más veces por la tonterias que me encontré escritas, pero gracias a ella me volví aficionar y aunque encontré cosas como..... “SI VES A JUAN Y A PEPI, DILES QUE ESTAMOS BAJO EL PUENTE”, descubrí otras que me hicieron reflexionar …... “CAMINAR ES VER, ESCUCHAR, OLER, SENTIR, ENCONTRAR...............” ó “ EL CAMINO ES COMO NUESTRA PROPIA VIDA, DEBES DEJAR QUE TE SORPRENDA A CADA MOMENTO”..... ó “CAMINAR ES LA RESPUESTA” …... ó “EL CAMINO TE ENSEÑA QUE PARA SER FELIZ NO HACEN FALTA LUJOS”, frases y pensamientos, la casualidad de la vida o “del Camino”, la primera notita de aquel dia que me pasó Daniela preguntaba: ¿DÓNDE ESTA EL FINAL DEL CAMINO?,  

     
  •      Aquel día fuí pensando en la frase de la notita, dándole vueltas, a los pocos dias tras despedirme en Santiago de Daniela seguí a hacia Finisterre, no tarde en volver a tener compañía, en breve vi a lo lejos a un peregrino que andaba mal y lento y al llegar a su altura tras un breve saludo decidí acompañarlo hasta el final de etapa, bueno ¡¡acompañé a Jean Pierre en dias sucesivos hasta Finisterre!!, me acoplé a su paso, distancias cortas, jornadas largas de camino con paso lento, fue aquí donde vi gestos que no entendí al principio, pero que luego tenian su lógica, a Jean Pierre se le acababan los bosques frondosos y el regalo de las perspectivas infinitas tenían el tiempo contado, los árboles altivos se convertían en árboles suntuosos, cerraba los ojos para oír la casquera de los pájaros en su ir y venir, a cualquier guiño de la naturaleza se paraba, incluso paraba y se dejaba cincelar el rostro por la brisa, al llegar se hincó de rodillas en la playa de Finisterre y lloró de alegría, quería disfrutar yendo al fin de la Tierra y al Final de su Camino, donde se supone termina el sendero. 




  •      Fue allí arriba en el Faro de Finisterre, donde se quema la mala vida o los malos augurios del peregrino donde me contó su breve historia para llegar al camino, hacía escasos dos meses vaticinaron poco más de un mes de vida y se fué a vivir el camino, no a sufrir, se fué a disfrutar de la vida que le quedaba por vivir como mejor entendió, a vivir la importancia de su presente que no era poco, vino al camino, era su asignatura pendiente y no lo pensó dos veces, de su último examen de la vida obtuvo un sobresaliente, disfrutó cuanto pudo que es mucho, aquella puesta de Sol espectacular la vi emborronada por mis lágrimas y pensando en su caminar entendí cada paso que daba.








  • No llegó al mes cuando recibí una carta remitida por la hermana de Jean Pierre: 
Cuando leas esto habré emprendido otro CAMINO, disfruté de mis últimos dias de mi vida, los que mas llenaron mi espíritu de toda mi existencia, abrazé al SANTO, llegué al final de la TIERRA y al FINAL de mi CAMINO, Y TU FUISTE MI MEJOR COMPAÑÍA.


Jacinto Fuentes Mesa
Abuelo y peregrino

DE RONDA A LA ESTACION DE BENAOJAN POR EL GR 249

sábado, 2 de febrero de 2019

     Recuperar del olvido viejos caminos es defender cultura, patrimonio y formas de vida que se pierden en el recuerdo, dejarte llevar por estos caminos es llenarte de luz y de olor del territorio, su paisajes, sus sierras, sus valles son toda una realidad que nos da la Naturaleza y que nos hace concebir la maravilla que tenemos y que muy a menudo despreciamos.


    
     Esta tierra rondeña, sierra y ciudad, se hizo aún mas famosa por los Viajeros Románticos del siglo XIX, que buscaban personajes y formas de vida distintas y especiales dentro de la misma Europa y de verdad que si te dejas embaucar en tu paso sereno y silencioso, puedes pensar que al revirar una curva te puedes encontrar a algún bandolero con sus patillas largas, navaja de muelle en la faltriquera y trabuco en mano o porque no ver un hato de ganado tranquilo junto al camino o a un regovero trajinando mercancía entre los cortijos.



     Antes de salir de Ronda hay que deleitarse con ella, pasear por su casco histórico es volver a cientos de años atrás, cuna del bandolerismo y del toreo moderno entre otras cosas, sus panorámicas desde cualquier baranda sobre el Tajo son espectaculares y aunque he venido a llevar mis pasos en esta ruta, me da pereza salir de esta peculiar y singular ciudad sin conocer cada uno de sus rincones en los que seguro se esconden cientos de historias.



     Pero hay que salir, y salir de Ronda es espectacular por el Camino de los Molinos, aunque algo empinada y enlosada, no tienes mas remedio que pararte y mirar desde abajo la belleza y espectacularidad del Tajo y de todo lo que conlleva, te tienes que dejar llevar por lo que ven tus ojos y volver a buscar que rincón puede ser mas bonito en este bajada, murallas, lienzos de paredes medievales para defender la ciudad, y asi poco a poco y volviendo de vez en cuando la vista atrás el camino te lleva hacia adelante, varias bifurcaciones de camiones te van surgiendo mientras adivinas con perfecta señalización cual es el camino de verdad.



     El camino avanza por huertas y de vez en cuando buenos nogales, se nota que el rio, ese que cae por debajo del Puente Nuevo de Ronda, tiene poder y frescura para mantener la humedad y la vida en la tierra de esta zona, cuando no te das cuenta una pequeño puerto, el de la Muela, empina brevemente el camino teniendo las últimas vistas y despedida de Ronda para continuar el camino real que durante siglos cogían las gentes del lugar para ir a Gibraltar, en la bajada del puerto varios casas y vaquerías te marcan el camino a seguir hasta llegar a una carretera junto a una aldea por la que atraviesas sin mayor problema.


     Una vez pasada la aldea de la Indiana se pega a tu izquierda la linea de ferrocarril que acompañará durante varios kilómetros al sendero, en este lugar se unen dos rios tomando definitivamente el nombre de Rio Guadiaro. En ese trasiego llano junto a la via del tren surge un camino empinado que no tomamos, va hacia Montejaque, a la derecha y en su subida se ve ya la cercanía de la Sierra de Grazalema. Llegado el momento el camino se aparta de la red ferroviaria y comienza el momento del mayor esfuerzo, una subida de algo mas de un kilómetro que en algunos metros exige al cuerpo cierto empeño, pero que si llega el cansancio no es malo pararse y otear el horizonte y llenarte la retina de todo cuanto ves, belleza y mas belleza en esta sierra que estamos atravesando, llegando casi al final del Puerto aparecen unas losas grandes, parecen grandes escalones que ayudan a mitigar el esfuerzo de subida y nada mas acabar, en lo alto el Puerto de Ronda con unos fondos de paisaje indescriptibles, se pasa forma inmediata de unas panorámicas a otras, nada mas estar arriba, allí escondido en la sierra con sus casas encaladas esta Montejaque y a la izquierda también con un blanco puro Benaoján, si antes se ha subido, ahora hay que bajar despacio, con cuidado y mirando para todos lados sin perder detalle.



     Benaoján se abre al viajero y te invita a ir despacio, su tranquilidad y su paz son mas que suficientes para recrearte en tu andar por esta localidad porque en poco que los pasos avanzan y empiezas a bajar hacia la estación de tren, lugar donde terminaré mi ruta. La bajada no se hace larga y y teniendo cuidado un sendero con escalones te baja al sitio ahorrándote unos kilómetros de carretera, el esfuerzo final ha llegado, el paraje es maravilloso, me cuesta no seguir en esta maravilla de sierra, pero en otro momento habrá tiempo, ahora toca refrescarse y compartir con los compañeros lo bonito del camino y como no disfrutar del lugar, de sus gentes y de su buena comida.

Febrero de 2019

Jacinto Fuentes Mesa.
Abuelo y peregrino.



FOTOS GENTILEZA DE FRANCISCO CASTELLANO MARTOS


DE CARCHELEJO A CAMBIL POR EL GR 7.

domingo, 9 de diciembre de 2018

     Cierto día estos pies de peregrino echaron andar desde Carchelejo, buscando algún lugar que me llenara, conformándome incluso que solo fuera de paso, y con pocas medio-zancadas cuesta abajo descubrí que acerté al apoyar mis pies de nuevo en esta zona de Sierra Mágina tan peculiar y agradable.

   



     Lo primero que mis ojos ven en el descenso del carril junto a la fábrica de embutidos es el bosque de "olivos", infinito a la vista en algunos tramos del camino, pero me quedo con la PAZ que siento, olivos, tranquilidad, sosiego y alegría de meterme de lleno en este carril que llega a ser en pocos metros un vericueto y enredoso sendero. Me noto que voy saliendo de la rutina diaria, place el sitio, el sendero ahora medio sube, ahora medio baja y me lleva al final a cruzar un arroyo que rompe el silencio con el trasiego del agua, hay espacios de buena vega, granados, membrillos, algún que otro cerezo y olivos, bosque de árbol todavía silencioso y de mucha paz, en menos de una hora veo que se acerca el fin en este primer tramo del camino que me va a llevar a Cambil, me sorprende un peñón raro, desde pequeño cuando pasaba con el coche mis progenitores me decían: ¡¡mira el diente de la vieja!!, jajaja, a buena fé que hoy observándolo tan de cerca si que lo parece.


     Ahora toca el tramo de asfalto, van a ser pocos metros, quizás un kilómetro, lo suficiente para acelerar el paso y acabarlo pronto, y de nuevo bajo el puente de la autovía un puente pequeño, vuelves al carril primero, mas adelante al sendero y al final de nuevo al carril. Pero ahora el terreno se te hace extraño, he pasado de un lugar que es verde, húmedo y fresco con buenos árboles a un sitio arisco, con bosque muy bajo y matorral y muy seco, parece la antesala de un desierto, por todo esto el territorio no deja de tener su encanto, todo esto me lo encuentro a la izquierda conforme avanzo, a la derecha es otro cantar, no muy lejos el susurro del río Cambil te llama, como diciéndote que está ahí con sus meandros frenando el agua para que no llegue tan pronto a su destino, a la izquierda sequedad, a la derecha, agua, frescura y umbría.



     Hay que saltar alguna que otra cerca y llegar a un tramo en el que el sendero se esfuma y es tu intuición la que sin ningún problema encuentra el camino, de nuevo cerca del río, rodeado de olivos, andando junto a la paz y la tranquilidad que da este árbol, de nuevo subidas, luego bajadas, el camino juega con quien lo pisa para cambiarlo a la otra orilla, y de nuevo como en la bajada de Carchelejo, la vega, cultivos, árboles frutales y paz, quietud y armonía, rompiendo el silencio el río, susurrando que él esta allí también.


     En esta zona se cuenta la existencia de un "eremitorio" visigodo, buen lugar para un cenobio que busca siempre meditación y reflexion. De vuelta al camino y de nuevo al cambio de orilla buscamos ya el último tramo para llegar a Cambil, se sube y se baja, se baja y se sube y el carril no para de dar vueltas, como no queriendo que lo dejes, son aquí algunas panorámicas auténticas postales, allí arriba como erigiéndose en los mas alto las antenas de Almadén y apareciendo como incrustadas en la sierra las primeras casas blancas de una localidad muy tranquila y atractiva.



     Entro a Cambil localidad tranquila y volviendo a siglos atrás me hacen pensar que por donde he andado fué y aún es un camino milenario y en época medieval un lugar de frontera, sitios de rafias, escarceos con espadas y pequeñas o grandes luchas, lugar de secuestros y de intercambios de comercio, hay veces que en cualquier curva me da la sensación que va a aparecer una avanzadilla cristiana, o un tropel a la carrera musulmán, rescatar la memoria de estos caminos es defender patrimonio y cultura, hacer que no se olvide todo lo que hace tiempo ocurrió por estos lares.


     Han sido poco mas de trece kilómetros, me alegra haber salido durante unas horas de la rutina diaria y disfrutar de la naturaleza y de la gente excepcional con la que he compartido esta ruta, Cambil está aquí y voy a disfrutarla viéndo su portada del Hospital, o el magnífico Altar de la Iglesia de la Encarnación y abrazarme al enorme Olmo junto a ella.

BUEN CAMINO.

Jacinto Fuentes Mesa.
Abuelo y peregrino.




UN SENDERO MAGICO CERCANO A SILES

lunes, 18 de junio de 2018

         Nunca hubiera imaginado un lugar con tanta ración de hermosura, sabiendo que alrededor ya hay belleza en abundancia, tras ver el coqueto refugio de la ERA DEL FUSTAL, hecho andar hacia la PEÑA DEL OLIVAR en un territorio único en estas tierras del sur, ajenas en bastantes ocasiones a las transformaciones que pretende el hombre, la sorpresa comienza a poco de empezar, no ya por el hecho de observar los pinos salgareños, altivos y señoriales, sino por lo umbrío del propio bosque bastante espeso, acercándose a ser casi lo selvático, encinas, quejigos, majuelos.......




     No tardas mucho cuando empiezas a preguntarte, ¿esto es lo que veo?, ¿esto son acebos? ¿y tan altos?, porque es cierto que primero ves acebos, pero al verlos tan altos te sorprendes aún mas, uno y otro y otro mas y asi muchos, pequeños, medianos, altos y algunos muy altos y si este es el comienzo ¿como será el resto?



     El sendero a través del barranco de las Acebeas sigue siendo fresco y sombreado, te da la sensación como que es un sitio ajeno a cualquier renovación, aqui hay un rincón de vegetación de otros lugares, un pequeño cobijo especial por ver y respetar, en este punto hay un desvío muy especial según bajas a la izquierda puedes subir a Navalperal, otro tramo del que habrá que hablar otro dia, con un ascenso de mas de tres kilómetros, pero con unas vistas y perspectivas insólitas.



     Pero el sendero sigue y muere en un carril con un leve ascenso, al empezar a descender te encuentras un buen lugar, agua fresca de la sierra, un poyo para aposentar el trasero y como en lo andado se ha abierto el apetito habrá que tomar algo antes de seguir, aqui mismo a unos metros un Pozo de Nieve, un pozo de esos que no hace mucho tiempo se llenaban de nieve en invierno y se recogia a partir de la primavera y en recuas de mulos por la noche se transportaban a pueblos y ciudades.



     No andamos mas de diez o quince minutos cuando de nuevo volvemos a un sendero, desde aqui las vistas te enamoran, a la derecha desde aqui y hasta el final de la ruta, las panorámicas son de lujo, este es uno de esos sitios en los que te gustaria poner nombre a todos aquellos lugares que ves en la distancia y te quieren decir algo, a la izquierda un enorme paredón con uno de esos caprichos que te ofrece la naturaleza, durante el sendero la ves y la observas, pero hay un momento que echas la vista atrás y allí está presidiendo y sustentando un lujo para la vista.





     El vericueto sendero continúa, un pequeño ascenso que te deja ver el lado que antes no veias, desde allí el Yelmo se hace ver como el rey de lo mas alto, esbelto y observante de todo lo que rodea, pero el camino sigue, poco a poco se empieza a bajar, se desciende y se percibe en la vegetación de vez en cuando algunos madroños o enebros, sin dejar de ver encinas y quejigos, la bajada se hace desenfrenada, hay que ir cauto y pendiente del suelo, entre descanso y parada, vuelta a observar el horizonte, es el momento que empieza a aparecer Siles, su pantano y la vega cercana a la Peña del Olivar.



     No queda mucho, ya en el último tramo algo mas relajado me da por preguntarme ¿quien se inventó este sendero?, ¿quien hizo parar el tiempo en esta tierra?, ¿quien renuncia a la soledad de este bosque y su belleza?, entre pregunta y pregunta, llego a la Peña del Olivar, ¿y porque no volver y disfrutar de tan MAGICO SENDERO?



BUEN CAMINO

Jacinto Fuentes Mesa.
Abuelo y peregrino.