CAPITULO 1 DE SEGURA DE LA SIERRA A LA PEÑA DEL OLIVAR POR EL SENDERO GR-247

miércoles, 16 de octubre de 2013

CAPITULO 1

DE SEGURA DE LA SIERRA A LA PEÑA DEL OLIVAR POR EL SENDERO GR-247


Este mundo es el camino
para el otro, que es morada         
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos,            
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.

Coplas a la muerte de su padre, v v 49-60

Junto a Jorge Manrique, junto al hijo segureño mas conocido, empiezo mi andadura, impertérrito al paso del tiempo, con la mirada puesta hacia al libro, como queriendo empezar a recitar las Coplas a la muerte de su padre. Nunca hubiera imaginado la satisfacción de andorretear la Sierra de Segura y empezar a los pies de este singular guerrero y poeta, y después callejear y a la vez sumergirme en tiempos postreros en este magnífico lugar, y no quedarme con la gana de tomar un buen baño, como a la antigua usanza, pero no hay tiempo para mas, salgo de Segura de la Sierra con el regusto de que tengo que volver y envolverme con su historia, con sus gentes, con sus costumbres, postrarme en sus rincones.

Empiezo a bajar y a mi espalda dejo las estampas mas impresionantes y agraciadas del pueblo, pero debo de seguir bajando y adentrarme en el sendero que antaño servia de ir y venir entre segureños y orcereños y al poco me encuentro con otras vistas también agraciadas, y no muy al fondo, aparece Orcera.

Mis pasos siguen entre cada vez menos olivos y mas pinos, el sendero se estrecha y te invita a saborearlo, a no ir a prisa, que cada pisada se convierta en la satisfacción de estar en un lugar inigualable. Andar por este singular lugar te hace despertar todos los sentidos, el olor no tiene parangón y te despierta hasta la mismísima alma, el color te aviva la sensación de no dejar hueco que no observes con detenimiento, el escaso sonido de la naturaleza te relaja y cualquier canto de pájaro es suficiente para que te lleves un agradable sobresalto. Tanteo entre las plantas un hinojo y con sumo cuidado lo preparo para saborearlo un buen rato y sigo entre paso y paso palpando quejigos y pinos y mas pinos, algunos los toco tanto que intento envolverlos en mis brazos y no llego.

Ante tanto disfrute, aparece una fuente, momento idóneo para junto al agua, sentarse con la bota de vino ya a medias, sacar un trozo de pan y un cacho de queso y entre trago y  trago admirar lo que tengo a mi alrededor. Un buen refrescón en la fuente y un trago de agua fresca, me hace echar para adelante y continuar, ahora subiendo, después de bajar a un rio hay que subir a la montaña, los pinos carrascos me acompañan y entre tanto van apareciendo vistas que te hacen pensar que estas en otro lado, peñascos acá, mas pinos allá, llanuras y prados con mil tonos de verde y cuando menos lo esperas te encuentros en todo lo alto, llegas al Puerto de Siles, y ahora para bajo. El camino serpentea buscando de nuevo en la bajada algún riachuelo o algún arroyo, y en la bajada algunas veces pedregosa y escurridiza aparece alguna que otra encina o quejigos y me sorprende a estas alturas de Octubre encontrarme con zarzas repletas de moras y mas abajo con majuelos, todo un festival natural.

Conforme bajas empiezas a oir un runruneo de agua, que se hace cada vez mas sonoro, mas relajante y con la cercanía de la humedad ves helechos donde te imaginas pulular a los duendes, incluso si te concentras los oyes rumorear.

El sendero no deja de sorprendente, llegas abajo y oyes el agua embravecida, al fondo la aldea de Puentehonda, encrucijada de caminos viejos, en la que se ve su importancia en la historia con paños de piedra que en su dia fueron murallas y torres de castillo de vigilancia. Llegas al rio, lo pasas y ahora toca de nuevo subir y mientras lo haces, en la lejanía oyes balar un rebaño de ovejas y a su cuidador, el perro, ladrar para traerlas de allí a aquí o de aquí a allí. Pero antes de terminar otras dos sorpresas mas, al fondo aparece Siles, arracimada y tranquila, envuelta en huertas, olivares y pinos, estampa bonita que te hace sentir casi el final de ruta, y allí me quedo ensimismado un rato, echando un trago y comiéndome tres ejemplares de fruto del madroño que me están exquisitos, cuando me levanto no se el tiempo que ha pasado, porque andar en el campo, estar en la naturaleza no se le puede echar tiempo al tiempo, y andando y dándole vueltas por el sendero veo el fin de etapa, allí está la Peña del Olivar, destino de primer dia por la Sierra de Segura.

Y en tan singular lugar, con la buena compañía de los amigos, animado por la charla, las risas,  la bota de vino, la pipirrana fresca, la tortilla de patatas echa con mucho amor y una buena tajá de sandia, acaba mi primera etapa por esta maravillosa sierra que seguiré descubriendo en postreros días, si la salud y el que está ahí arriba me lo permite.


BUEN CAMINO.

Jacinto Fuentes Mesa
Abuelo y Peregrino.


Saluda con una sonrisa a toda persona que se cruce por tu camino

domingo, 25 de agosto de 2013

     Hola Tormento ya ha acabado todo, ¡¡ bueno de momento !!, este viajero del mundo empieza ahora a recopilar todo lo aprendido, porque sabes que siempre se aprende, y empiezo a darle vueltas, y me gusta lo que me cuentan todos los que van conmigo. Quizás este camino de este año haya sido el que menos haya hablado, pero me he colmado de oir, de escuchar, de aprender, de sentir, de oler, de ver y también he tenido ese tiempo del recuerdo a peregrinos que no estaban físicamente, peregrinos que no vinieron por sus historias, por sus problemas, algunos de ellos bastante "jodidos" y que han ocupado en estos dias un lugar de mi mente, todo en esta vida se puede lograr, incluso he intuido desde el camino como a escasas horas de suspirar alguien comenzó el camino de su vida, hay que dejar de lamentarse, hay que luchar y desearlo con todas tus fuerzas y olvidarse de una vez por todas de los fantasmas del pasado.


 
     He tenido también esos momentos que vienen solos, cuando caminas en silencio y sientes como te roza suavemente la soledad o hueles la libertad contigo mismo, no hay camino sin soledad, ni camino que te asombre a cada paso. También han existido momentos de almas solidarias que ven o intuyen que necesitas ánimo y que con su verborrea te dan aliento para olvidar el malestar y el dolor, y asi sigas avanzando en el camino paso a paso.

     He disfrutado de todo momento como te prometí, cualquier instante o coyuntura ha sido especial y traigo en mi frente grabados imágenes inolvidables que recordaré toda mi vida. Pero no solo imágenes, también me he entretenido en coger y leer esas "notitas" que los peregrinos dejan en los mojones del camino, ¡¡ por cierto no he sido el único que lo ha hecho !!, y te entretienes en saborearlas, y ves que la pasión del camino no es una locura particular de unos pocos.............. "caminar es ver, escuchar, oler, sentir, encontrar.", "el camino es como nuestra propia vida, debes dejar que te sorprenda a cada momento.", "en el camino no hay que tener prisa, porque donde has de llegar es a ti mismo, a lo mas hondo de ti."..........

     Verás que te cuento poco de mis compañeros, buscar un calificativo a su forma de ser peregrino y ser compañero no es muy complicado, exquisitos, ilustres, primorosos, sobresalientes................, cuanto bueno y abundante, han colaborado, han asistido, han apoyado, han atentido, se han ayudado, se han compenetrado, han escondido los miedos del viaje y desde el primer dia se han enfrentado como buenos peregrinos al camino con la mente abierta de par en par. De ellos te iré contando el anecdotario que puede ser interminable de momentos tan especiales, de risa, de alegria. Me he sentido excesivamente alagado por ellos y se lo agradezco de corazón. Quisiera dedicarle a ellos una Bendición Celta que cogí en un mojón del camino y la copié: " que el camino salga a tu encuentro, que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos y hasta que volvamos a encontrarnos, que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano".

     Por cierto, el próximo viaje no dudaré de tu compañía, ni la de "mi churrete", no se puede estar tanto tiempo sin tenerla en mis brazos.

Jacinto Fuentes Mesa, entre otras cosas abuelo y peregrino.

   

   

El camino me espera sin plazos ni tiempo. *

viernes, 16 de agosto de 2013

Hola Tormento:

                        cuando leas esto ya estaré bastante retirado de ti, de ruta hacia el norte, este año andaré lejos de ti, y aunque no venias andando conmigo, siempre te he tenido a tiro de piedra por aquellas tierras.

     Esta noche después de leer ésto, cuando cojas a mi "churrete" en tu regazo y empieces a cantarle y hablarle como todas las noches de nuestras cosas, susúrrale al oido que su abuelo la quiere a morir, que se ha ido con un grupo de gente a hacer el camino, le cuentas que la llevo en mi mochila sentimental, que cada paso que dé recordaré su risa y su simpatía, que le daré un abrazo al "Santiño" en su honor que saldrá de mis entrañas. ¡¡¡¡¡Ay Señor, Señor!!!!!

     Este año sabes que igual que me faltas tú, también hay peregrinos que no nos acompañan, me va a costar trabajo levantarme a diario en el albergue y no ver ciertas caras, unas porque no pueden y otras que nunca podrán, nunca renunciaré a su compañia y me acompañarán en mi mochila y me darán fuerzas mientras puedan para poder seguir siendo libre, ellos junto contigo me harán llevar un equipaje ligero y volveré junto a todos al camino buscando con ímpetu el milagro de que las cosas normales,  en el camino son mágicas.

     Me siento satisfecho, pero con mi preocupación, de que me acompañan peregrinos nuevos, a los que quizás con ese vigor que hablo de las cosas del camino pueda defraudarles, y aunque no hay camino sin soledad, no es menos cierto que en compañia de ellos, en el camino se aprende de todo lo que te van contando.

     Entre todas las proposiciones que llevo, la mas importante es parecerme a ti, sonreir a todo el que se cruce en mi camino, con verdad y con cariño, aunque el dolor corporal en muchas ocasiones eclipse la sonrisa.

     Bueno, este viajero del mundo ya te irá contando, besos para todas y todos y un achuchón muy especial para ti y otro para mi churrete.

     ¡¡¡¡¡BUEN CAMINO!!!!!

Jacinto Fuentes Mesa, entre otras cosas, abuelo y peregrino

* El título lo leí en un libro.

     

     

lunes, 22 de julio de 2013



HASTA SIEMPRE BUEN AMIGO






     ¡¡ Joder Ramón !!..........., tengo que parar de escribir porque todavia no me lo creo, ¡¡ no puede ser !! ............,  no se me han olvidado, y ahora menos, tus entradas en la sede de la Asociación, con esa alegría que no solo desbordabas sino también como las transmitías, esa alegría que regalabas por doquier en cada etapa, en cada ruta, ahí andabas como buen peregrino, como buen hospitalero, junto al que necesitaba que le hablaras y le animaras el dia ............ ¡¡ joder Ramón !! aún no me lo creo.

    Todavia tengo en mi memoria aquella llamada que me hiciste desde Baena, en la puerta de la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, cuando tu y tus compañeros llegasteis como avanzadilla de la asociación reconociendo el camino, eufórico me anunciabas que habiais llegado sin novedad, el tiempo que habiais tardado, lo bien que os estaban tratando las gentes del lugar, o aquella otra que me hacías delante de Santiago Peregrino en la pedania cordobesa de Santa Cruz ...................................., ¡¡ joder Ramón !!.

     La amistad que nos ha dado el camino. ¡¡ Cuantos kilómetros juntos !! y que regocijo estar siempre a tu lado con tu sonrisa bigotera, tu sabiduria de la vida, tu acomodo a cualquier circunstancia, tu mano siempre extendida, tu prudencia como buen peregrino, conformándote con lo que había.
 
     Llevábamos tiempo sin hablar y sin vernos, y es que esta puta crisis, que tu estabas sufriendo como el que mas, nos está dejando en algunos momentos sin palabras, guardarnos el grito nos martiriza, algunas veces nos quedamos sin voz y a algunos ................., algunos estamos viendo como se nos van los buenos amigos.

     Una vez me regalaste una flecha amarilla grande, será tu sonrisa que me acompañará en mi próximo camino, llevaré tu amistad en mi corazón y tu sonrisa en mi mochila.

     Hasta siempre buen amigo, ¡¡ BUEN CAMINO !!



   

Yo conocí a Casiano

jueves, 27 de diciembre de 2012

     Hace meses que este peregrino no anda por el sendero de este blog, no están los ánimos para andar hablando de alegrias diariamente con lo que cae, pero no es menos cierto que de vez en cuando todos necesitamos expresarnos y soltar la mala saña por las circunstancias de estos tiempos que vivimos, o emborronar papeles para escribir y hablar y como no, soltar los sentimientos que uno lleva dentro por ciertas personas. El tiempo pasa y se pierde en el pasado y en la memoria se ocultan momentos inolvidables y memorables de actos que salen a relucir cuando te llegan noticias de gente que aprecias.

     Casiano de Barbadelo ya no está con nosotros. Se ha ido con tanta nobleza y prudencia como creo que fué su vida. Lo conocí el mes de Junio del año 2002, llegaba transido después de mas de ventitrés kilómetros andados, con un calor insoportable, al punto de la "pájara", cuando entre tantos árboles y maizales apareció un oasis de paz, un lugar mágico, un paraje deslumbrante y dentro de todo este sitio, sus habitantes, sus moradores, sus gentes tan mágicas como el lugar, tan sorprendentes como los parajes que empezaba a pisar y alli estaba él, al girar la esquina de la aldea vi a un hombre enjuto, sonriente, afable, allí estaba Casiano para decirme que la fuente estaba para refrescarme, para beber, para que me aliviara. Aquella misma tarde después de comer, junto a la fuente me contó historias de su mili en Africa, me habló de anécdotas de su tierra, de Sarria, de Barbadelo, de como bajaban a las "feiras" cada equis tiempo a comprar, a vender, a intercambiar. Ese fué mi primer contacto con él, gracias que no fué el último, durante años he seguido escuchándolo, al lado de una lumbre con su voz baja y su sosiego no paraba de contarte y de decirte, siempre tenia palabras de ánimo, eso si, pausado, sin prisas, en voz baja como si todo ya estuviera hecho.

     Un año lo acompañé andando a escasos cien metros a la explanada donde se celebraba la fiesta en la aldea, no hubo tiempo para terminar de exponer como se hacian las fiestas antiguamente en aquel sitio, las gentes de alli, sus vecinos, sus amigos, no paraban de saludarle, de hablarle, se alegraban de verlo y yo me sentí muy orgulloso en ese momento de conocerlo y estar con él, y me dije a mi mismo que estaba al lado de un gran hombre, de una gran persona.

     Un verano aparecimos por su casa con Marina, en los dias que estuvimos alli, no dejó de mirarla, de estar a su lado, los dos se "camelaron", nunca mas se volvieron a ver después de aquellos dias y los dos, Casiano y Marina y Marina y Casiano nunca se olvidaron uno de la otra.

     Casiano se ha ido sin dar ruido, sin gritos, se ha ido en silencio, prudente, cauto, comedido, como creo que fué su vida, sabia desde hace años que su suerte estaba echada, solo tenia que esperar a que llegara y mientras pudo ahí estuvo dando paz, dando amistad, haciéndose respetar.

     Casiano se nos ha ido. El kilometro 107 del camino de las Estrellas está hoy de luto, Casiano el hombre bueno de Barbadelo ya no está con nosotros, se nos ha ido.Yo tuve la suerte de conocer a Casiano.

Jacinto Fuentes Mesa.
Peregrino.





"PA´SANTIAGO VOY"

martes, 14 de agosto de 2012

     Siempre me pasa igual, nada mas empezar a preparar la mochila empieza a darme un "curri curri" barriga arriba que no sé si será o no irremediable, o si a todos los peregrinos les pasa lo mismo, o si soy así de singular. Aunque es difícil comprobar el nivel de esas ganas irremediables de empezar, veo año tras año que esas sensaciones tan nerviosas, pero a la misma vez tan alegres son las mismas o tienen el mismo nivel a pesar de la experiencia en estas cosas del Camino.

     Ya tengo mi hato preparado, tres camisetas, tres pares de calzoncillos, cuatro pares de calcetines de los "güenos", una sudadera, un chubasquero tipo poncho, un pantalón de chandal para por las tardes, chanclas, jabon casero, peine, desodorante, mercromina, aguja e hilo para las ampollas, unos pocos apósitos, mi medicación para los seis muelles del corazón, cargador del móvil y de la cámara de fotos, cámara de fotos, cinco barritas energéticas, linternilla, la garrota que me hizo Domingo de Casa Anita, gorro de paja, la concha que me acompaña desde el primer año que hice el camino (2002), mis pins del camino, la flecha amarilla y un rollo de papel higiénico.

     Además para esta aventura también me he cargado de ilusión, de renovación, de alegria, de satisfacción, de esperanza, de cariño, de amistad. En esta nueva aventura me van acompañar catorce peregrinos, "casi ná", Maribel, Manoli, Maria, Mari Carmen Peragón, Mari Carmen la Vete, Juanillo, Cirilo, Isidoro, Paqui, Jose Antonio, Vero, Rosi, Juan Carlos y mi Tormento. Hay alguien que repite y otros que lo hacen por primera vez y en ese "bulli bulli" no sé como estará  esta gente.

     Nuestra aventura empieza en Lugo, en la mismisima Catedral de Lugo, llegaremos en cuatro dias a Santiago, le daremos un abrazo al Santiño y seguiremos hasta Fisterra, para desde alli ver ponerse el Sol en
los confines del Atlántico.

     No llevo nada material para "quemar" en Fisterra, pero si llevo muchas cosas morales, cuestiones, pareceres y malos humos que se me vienen a la cabeza que debo incinerar y convertirlos en polvo y dejarlos malhumorados para que no den mas por culo.

     En el abrazo al Santiño voy a pensar en todas aquellas gentes, que son muchas, que están a mi lado, que me hacen por momentos ser feliz, y aunque llevo encargos de "to quisqui", por cada uno abrazaré a Santiago, si llevo dos muy especiales, uno para mi Tormento que la necesito a diario y otro para mi futur@ niet@, que estaré esperándolo con tanta alegria que no sé si aguantaré en pie tanta espera.

     Me voy con mis peregrin@s a los que adoro, a pasarnoslo mejor que bien, a ver a nuestros amigos Carmen y Pedro que son geniales, y ................... ¡que me voy que pierdo el tren!

BUEN CAMINO

Jacinto Fuentes Mesa, entre otras cosas PEREGRINO
   

UN HUMILDE PEREGRINO

sábado, 4 de agosto de 2012

 Ando envuelto desde hace tiempo en contar mis vivencias como peregrino, hablar de mi costumbre en estos años de caminos y caminos y la verdad, he empezado muchas veces a escribir y mas tarde he decidido tachar todo lo escrito. Hoy vuelvo a emborronar en papel datos y citas, ver fotos de hace pocos años, como empecé y por donde voy.


   Quizás he tirado muchos borradores a la papelera porque quiero revelar todo lo que el Camino me ha dado, me da y espero me siga dando, porque quiero dar a conocer como humilde peregrino como se puede vivir el Camino, disfrutarlo, meditarlo, soñarlo, etc., y lo mas difícil que no se si llegaré a conseguirlo, no es otra cosa que expresar algún dia mis sentimientos peregrinos en el propio Camino, como lo hacen otros peregrinos.


   Hará unos diez años empecé una aventura por una promesa, no niego que la promesa anda entre lo religioso y lo personal. Al cabo de este tiempo no solo estoy satisfecho, no solo no ando contento, estoy pletórico de satisfacción por momentos, por hechos, por naturaleza y sobre todo por la compañia que siempre he tenido, porque prometí que cada vez que subiera a ver al Santiño tenia que ir acompañado y siempre lo he hecho. Alguna que otra vez me he preguntado ¿pero donde vas con tanta gente?, no me arrepiento y espero seguir haciéndolo, porque a la misma vez que soy feliz, veo que la gente es feliz a mi par y cada uno a su manera y formas encuentra lo que yo ya tengo.





   Con lo que cae en estos momentos de crisis y malestar he encontrado en el Camino momentos de sosiego, de tranquilidad, de paz, de relajo, de repaso de la vida, de recapacitar de ciertos momentos, de recuerdos imborrables. No hay Camino que no encuentres algo nuevo a pesar de haberlo vivido, no hay Camino en el que cuando empiezas tienes dudas de acabar y rematas el Camino en el Obradoiro pleno de satisfacción, además no hay Camino empezado en el que quieres llegar, pero no quieres terminar.


   El Camino es un colegio donde uno aprende a superarse o una escuela donde las limitaciones personales no son obstáculo para ir por él. Estas dos afirmaciones me suenan a que es la propia vida, afán de superación, sobreponerse a las trabas de la vida, lucha diaria por encontrar un momento de felicidad que cubra todos los malos ratos que nos da el egoismo humano.


   Entre todo lo que cuento no quisiera abandonar esta primera reflexión agradeciendo al Santiño, al Camino, a la Naturaleza y a la Madre que me parió la cantidad de gente que he conocido en esta década, y de éllos la cantidad de amigos de los de verdad que estaban ahi y solo tenia que cruzarme en sus caminos. Gentes de todas los lados del mundo, gentes que como en otros momentos de mi vida han pasado de ser amigos a ser hermanos de camino. Hermano de Camino, ¡que bonito! me siento satisfecho de tener hermanos de camino y de seguir encontrándomelos en el dia a dia y pienso seguir como un humilde peregrino de recoger lo que me encuentro y no protestar por las puñaladas de la vida.


     En el Camino he encontrado mi mayor amistad, un amigo es quien te ayuda y no quien te compadece. En él he encontrado a raudales esfuerzos que parecen milagros, en el Camino abundan gentes hundidas que han encontrado el sitio justo para ser valientes y sensatos y poner de una vez por todas coto y freno a las muchas mentiras de la vida y sobretodo de la sociedad. En el Camino no hay castillos en el aire, ni pobres en la puerta de las iglesias esperando a los santificados señoritos. En el Camino te encuentras a gente que te escucha o te ves en un momentos que tú escuchas a la gente. En el Camino no te encuentras a nada ni a nadie que te aburra, o que te moleste, porque tienes siempre ese momento que esperabas, a veces íntimo y místico o a veces tumultuoso y menos contemplativo.


   En esto del Camino he terminado de encontrar honestidad en el romero, he hallado esmero en el caminante, me he tropezado con el mimo del peregrino, siento el afecto personal del viajero y siento su ayuda y su cariño y su apego. En el Camino he encontrado sentido práctico, amor, hermosura, pasión y sin ningún vendaje preventivo mucha AMISTAD, de la buena de verdad.


   He visto las orejas al lobo y en el Camino he encontrado de casualidad la oportunidad que me ha dado otra vez mi corazón y aprovechar sin prisa todo la felicidad que encuentro en él. Un dia cargué mi mochila con lo justo, sin cosas inútiles, cargué felicidad, alegria, risas, carcajadas, ánimo, brío, energía y fuerza y sobretodo llenar la mochila de Amistad. Llevo mi mochila con todo ésto y espero que me quepan sin pesarme mas paz y sabiduria de la vida. Junto con mi bordón, el aliento de mi Tormento, y la esperanza de ser un "gran abuelo" en pocas fechas, me presento en el sendero mirando al infinito encontrando también la libertad de ser y estar.



Jacinto Fuentes, entre otras cosas Peregrino.