CAPITULO 2 DE LA SIERRA DE SEGURA

martes, 12 de noviembre de 2013

DE RIO MADERA A HORNOS DE SEGURA POR EL GR-247


Arranca este caminante de un lugar extraordinario, la belleza del paraje es perfecta y mientras mis pies empiezan lentamente a caminar me viene a la memoria, en este singular lugar, el soneto que Don Francisco de Quevedo regaló al rio Guadalquivir y a una de sus musas, concretamente a Lisi:

Aqui en las altas Sierras de Segura,
que se mezclan zafir con el del cielo,
en cuna naces líquida de hielo
y bien con majestad en tanta altura.

Naces Guadalquivir, de frente pura,
donde tus cristales eleve el vuelo
se returce corriente por el suelo
después que se arrojó por peña dura.

Aqui el primer tributo en llanto envio
a tus raudales, porque a Lisi hermosa
mis lágrimas la ofrezcas con que creces;

mas temo, como a verla llegas rio,
que olvide tu corriente poderosa
el aumento que arroyo me agradeces.

Aqui en las Altas Sierras de Segura
(Parnaso Español., 1648).

     Y asi poco a poco salgo de Rio Madera, importante lugar hace siglos, donde se traginaba con pinos y desde donde los "ajorraores" ataban a los bueyes y mulos aquellos troncos que iban formando los "jorros", aquellas marcas que dejaban e iban señalando lo que busco, el sendero que me ha de llevar a Hornos. No sé si en este relato me haré reiterativo, pero el espectáculo visual no tiene parangón, empiezo a subir a buscar al Refugio del Campillo y me encanta ver la altiva manera de estos pinos con los que hace mas de doscientos años se hacian barcos y ahí están exhibiendo su bravura silenciosa al paso de los años, es tan impresionante lo que estoy viendo, viviendo y saboreando que no cejo en darme cuenta hasta que un amigo me chismorrea que a la derecha esta El Yelmo, impresionante, soberbio, altanero, orgulloso de su altura, al que el propio Quevedo le dedicó una silva y le dijo:  ¡ Oh peñasco atrevido !

     Muy poco mas de una hora y paso el Campillo, al instante el cruce que me subirá algún dia a El Yelmo y a mi izquierda empiezo a descender un vericueto senderillo, hay momentos que solo se puede mirar donde pisas, pero en el momento que puedes elevar la mirada, la ración de belleza de lo que tienes delante de tus ojos es un prodigio natural difícil de comprender, no te cansas de observar y otear, de asomarte a los peñascos, de ver como algunos pinos están en los lugares mas inverosímiles. Sigo sendero abajo y el estómago no sabe de panorámicas ni de vistas, llevo un rato que las tripas me reclaman y nada mas acabar el senderillo, llego a un cruce donde mi instinto viajero me dice que es el lugar idóneo para apoyar mis posaderas y tomar algo, y entre cacho pan, rodaja de tomate de Jaén y pedazo de salchichón de la Sierra, comentamos entre los peregrinos el acierto de venir por estas tierras, con un Patrimonio Natural descomunal y con una belleza en sus paisajes muy complicada de explicar.

     Una vez sosegado el estómago y algo el espíritu nos adentramos en un camino mas ancho, camino de los de rodar vehiculos y en la antigüedad bestias que acarreaban afanosamente aquellos troncos, primero para barcos y últimamente para traviesas de tren, camino también con unas panorámicas mágicas a un lado, porque siempre al otro, al derecho, El Yelmo Chico es el que nos acompaña en todo momento, y entre pequeñas subidas y bajadas mas prolongadas, aparece en el horizonte el Guadalquivir manso, como cansado, nunca mejor dicho "apantado",  la imagen no tiene precio, el coste del cansancio para llegar hasta aquí está sobradamente remunerado, pero hay que seguir y a escasos metros, otra vista sin igual, alzado y encaramado en un peñasco aparece Hornos, con su Castillo.

     El tiempo apremia y a pesar de que arrecias el paso, una y otra vez te paras porque a cada paso no dejas de tener admiración de cuanto ves. Otra bajada pedregosa te hace mirar mas donde pones el pie que al frente, dejando este camino, aparece un sendero que sirve de atajo para llegar a La Capellania, lugar idóneo para echar un trago, secarse el sudor y contar entre nosotros el paraiso donde vive esta gente, rico en historias y en vida y también en fatigas para poder sobrevivir en estas tierras que en el invierno debe ser durisimo. Abandonamos la aldea por un senderillo que se nos hace mas empinado hacia abajo, hay que echar el freno, está algo escurridizo, la virginidad de este sendero es latente, llevo mas de dos horas observando que al pino laricio o al pino carrasco no paran de unirsele encinas en su mayoria y quejigos, y por allí aparece el enebro, por el otro lado majuelos y al pie de la senda la fragancia del monte bajo, el romero, bosque Mediterráneo, vergel de vegetacion y para rematar la faena el ronroneo de un arroyuelo.

     Se acaba la etapa, la senda abraza al monte, te lleva y te trae como queriendo que no llegues y sigas por aqui, hasta se estrecha tanto que da hasta recelo pasar, pero hay que seguir, Hornos de Segura nos espera, imponente, con sus callejas recoletas, sus miradores del pantano auténticos vigias de nuestro GRAN RIO, y su Castillo, esbelto y apuesto, lugar de epopeyas, fin de etapa y lugar de llegada, hay que compartir con la gente, este maravilloso dia y junto a un tazón de sopa con un buen chato de vino, hablamos de la experiencia de un dia inolvidable, por un bosque asombroso, con unas vistas espléndidas y entre charla y trago recuerdo otra vez a Quevedo cuando loaba a esta Sierra de Segura:
..................
Son parto de tus peñas
Mundo y Guadalquivir, famosos rios,
y luego los despeñas
por altos montes frios,
de tan soberbios y ásperos lugares,
que parece que llueves los que pares.
..........................
SILVA
El Yelmo de Segura de la Sierra.
O sea que olvidado.
(Las tres ultimas Musas castellanas:
segunda cumbre del Parnaso Español, 1626.)



Buen Camino.

Jacinto Fuentes Mesa.
Abuelo y peregrino
Noviembre del 2013.


   

Del Castellón de Cazalla al Castillo de Puerta Arenas, pasando por el Convento.

domingo, 3 de noviembre de 2013

 


     Empiezo este camino en Cazalla, bonito y recoleto lugar perteneciente a Los Cárcheles, y echo el pie a partir de lo que por esta zona se conoce como Castellón, unas ruinas de un antiguo Castillo en el que aún se ven por el suelo los cimientos y base de las murallas, asi como tambien del algibe de agua.
 
     Y doy comienzo aqui a mi ruta porque esta tierra es tierra de cuentos, lugar de tesoros y a la memoria vienen aquellos narraciones que pasaban del mero relato a la leyenda. Es esta tierra, tierra de misterios, que no de bulos, un paraiso de enigmas, que no de embustes, un lugar mágico lleno de sorpresas sin descubrir.

     Avanzo en mi ruta cuando debo adivinar si subo al Convento primero o a la vuelta, y antes de nada pienso que el Convento merece una primera visita y hacia él me encamino, con la vista al frente regocijándome en el pinar que aparece delante de mi vista cojo un vericueto camino y asciendo por un olivar hasta que me encuentro con un vergel de vegetación y arboleda y empiezo a sentir en mi piel sensaciones de estar en un lugar fascinante, te ensimismas en la historia e intento ver los movimientos que por aqui hubo durante siglos, un monasterio de "basilios" dedicado a Nuestra Señora de la Esperanza. Menudo sitio, menudo lugar, paraje fabuloso, mágico, fantástico, miras al horizonte y tienes todo un espectáculo visual, desenfundo aqui mi primer descanso y leo un mosaico que indica lo que estas tierras fueron y me cuentan también que un grupo de monjes de este monasterio, tuvieron que marchar a la ciudad de Sevilla a fundar un nuevo convento y que alli extramuros de la ciudad en el arrabal de San Gil, fundaron otro con parecidas caracteristicas al de Cazalla y con igual nombre dedicado a Nuestra Señora de la Esperanza (Macarena).
     Tras un buen rato admirando el horizonte, pienso en el auténtico tesoro, pienso en la riqueza de historias, la riqueza de la vida de la gente y tras amilanar la sed, retorno por el camino y busco una vertiginosa pendiente en busca del importante Castillo de Arenas. Subiendo admiro el paisaje que tengo a diestra y siniestra y aunque en estos ultimos años esto habra cambiado, noto en ciertos lugares que el bosque mediterráneo sigue algo intacto y aunque ando por terruños envueltos en olivos, siguen existiendo encinas, quejigos y observo enebros en un numero abundante, y  ademas aparecen en la misma orilla del camino, zarzas, majuelos y pasando cerca de algun que otro arroyuelo perdido me vienen al olfato olores de hinojos en abundancia que me hacen rememorar historias de mi infancia por la Fuente de la Peña, olores que solo en estos lugares los puedes tener.
     Si antes hablaba de espectáculo visual ahora no es menos, subiendo desde cualquier punto del sendero y moviendo solo el cuello ves al fondo Carchelejo y mas adelante Cárchel y algo mas a la derecha Pegalajar y un poco mas a la derecha aparace Almadén, el Pico Jaén, el Pico Mágina y la Serrezuela y toda esa sierra maravillosa. Sigo subiendo y voy sintiendo ya el cansancio de esta vertiginosa pendiente, pero tambien siento la recompensa de vistas infinitas, de relieves impresionantes que me hacen gozar oteando desde esta altura estos paisajes indescriptibles y estas panóramicos inexpresables.
     Y llegando ya al castillo por un senderillo empiezo a fantasear y pongo en mi imaginacion en esta tierra que fué de fronteras, con castillos de allá a la distancia y veo en mi fantasia refriegas de guerreros, me recreo con escarceos y pequeñas reyertas en este picacho entre árabes y cristinos, con sus idas, sus huidas y sus venidas y también me viene a mi invencion ascendiendo por este sendero aquellos arrieros con sus mulos y carros buscando guarecerse del mal tiempo.
     Y por fin llego, ha merecido la pena tanta cuesta, ha merecido la pena el cansancio y estar aqui en este castillo derruido y ahora me siento vigilante, centinela de este tiempo viendo a un lado Campillo de Arenas y mas arriba Noalejo, y al otro lado Carchelejo, Cárchel y Pegalajar y todas las sierras que las circundan y muy al fondo donde el horizonte se pierde se entreven las estribaciones de Sierra Nevada.
     Y ya que estoy aqui aprovecho el silencio, asi me lo recomienda mi amigo Jose, silencio que me ensimisma y que es interrumpido por las tripas que me reclaman echar mano al zurrón y sacar las viandas necesarias para una vez tomadas coger el camino de vuelta. Pero aqui hay mucho mas, y para averiguarlo, ¡¡pues eso!!, que hay que subir para sentirlo.

     Buen Camino

Jacinto Fuentes Mesa
Abuelo y peregrino.



CAPITULO 1 DE SEGURA DE LA SIERRA A LA PEÑA DEL OLIVAR POR EL SENDERO GR-247

miércoles, 16 de octubre de 2013

CAPITULO 1

DE SEGURA DE LA SIERRA A LA PEÑA DEL OLIVAR POR EL SENDERO GR-247


Este mundo es el camino
para el otro, que es morada         
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos,            
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.

Coplas a la muerte de su padre, v v 49-60

Junto a Jorge Manrique, junto al hijo segureño mas conocido, empiezo mi andadura, impertérrito al paso del tiempo, con la mirada puesta hacia al libro, como queriendo empezar a recitar las Coplas a la muerte de su padre. Nunca hubiera imaginado la satisfacción de andorretear la Sierra de Segura y empezar a los pies de este singular guerrero y poeta, y después callejear y a la vez sumergirme en tiempos postreros en este magnífico lugar, y no quedarme con la gana de tomar un buen baño, como a la antigua usanza, pero no hay tiempo para mas, salgo de Segura de la Sierra con el regusto de que tengo que volver y envolverme con su historia, con sus gentes, con sus costumbres, postrarme en sus rincones.

Empiezo a bajar y a mi espalda dejo las estampas mas impresionantes y agraciadas del pueblo, pero debo de seguir bajando y adentrarme en el sendero que antaño servia de ir y venir entre segureños y orcereños y al poco me encuentro con otras vistas también agraciadas, y no muy al fondo, aparece Orcera.

Mis pasos siguen entre cada vez menos olivos y mas pinos, el sendero se estrecha y te invita a saborearlo, a no ir a prisa, que cada pisada se convierta en la satisfacción de estar en un lugar inigualable. Andar por este singular lugar te hace despertar todos los sentidos, el olor no tiene parangón y te despierta hasta la mismísima alma, el color te aviva la sensación de no dejar hueco que no observes con detenimiento, el escaso sonido de la naturaleza te relaja y cualquier canto de pájaro es suficiente para que te lleves un agradable sobresalto. Tanteo entre las plantas un hinojo y con sumo cuidado lo preparo para saborearlo un buen rato y sigo entre paso y paso palpando quejigos y pinos y mas pinos, algunos los toco tanto que intento envolverlos en mis brazos y no llego.

Ante tanto disfrute, aparece una fuente, momento idóneo para junto al agua, sentarse con la bota de vino ya a medias, sacar un trozo de pan y un cacho de queso y entre trago y  trago admirar lo que tengo a mi alrededor. Un buen refrescón en la fuente y un trago de agua fresca, me hace echar para adelante y continuar, ahora subiendo, después de bajar a un rio hay que subir a la montaña, los pinos carrascos me acompañan y entre tanto van apareciendo vistas que te hacen pensar que estas en otro lado, peñascos acá, mas pinos allá, llanuras y prados con mil tonos de verde y cuando menos lo esperas te encuentros en todo lo alto, llegas al Puerto de Siles, y ahora para bajo. El camino serpentea buscando de nuevo en la bajada algún riachuelo o algún arroyo, y en la bajada algunas veces pedregosa y escurridiza aparece alguna que otra encina o quejigos y me sorprende a estas alturas de Octubre encontrarme con zarzas repletas de moras y mas abajo con majuelos, todo un festival natural.

Conforme bajas empiezas a oir un runruneo de agua, que se hace cada vez mas sonoro, mas relajante y con la cercanía de la humedad ves helechos donde te imaginas pulular a los duendes, incluso si te concentras los oyes rumorear.

El sendero no deja de sorprendente, llegas abajo y oyes el agua embravecida, al fondo la aldea de Puentehonda, encrucijada de caminos viejos, en la que se ve su importancia en la historia con paños de piedra que en su dia fueron murallas y torres de castillo de vigilancia. Llegas al rio, lo pasas y ahora toca de nuevo subir y mientras lo haces, en la lejanía oyes balar un rebaño de ovejas y a su cuidador, el perro, ladrar para traerlas de allí a aquí o de aquí a allí. Pero antes de terminar otras dos sorpresas mas, al fondo aparece Siles, arracimada y tranquila, envuelta en huertas, olivares y pinos, estampa bonita que te hace sentir casi el final de ruta, y allí me quedo ensimismado un rato, echando un trago y comiéndome tres ejemplares de fruto del madroño que me están exquisitos, cuando me levanto no se el tiempo que ha pasado, porque andar en el campo, estar en la naturaleza no se le puede echar tiempo al tiempo, y andando y dándole vueltas por el sendero veo el fin de etapa, allí está la Peña del Olivar, destino de primer dia por la Sierra de Segura.

Y en tan singular lugar, con la buena compañía de los amigos, animado por la charla, las risas,  la bota de vino, la pipirrana fresca, la tortilla de patatas echa con mucho amor y una buena tajá de sandia, acaba mi primera etapa por esta maravillosa sierra que seguiré descubriendo en postreros días, si la salud y el que está ahí arriba me lo permite.


BUEN CAMINO.

Jacinto Fuentes Mesa
Abuelo y Peregrino.


Saluda con una sonrisa a toda persona que se cruce por tu camino

domingo, 25 de agosto de 2013

     Hola Tormento ya ha acabado todo, ¡¡ bueno de momento !!, este viajero del mundo empieza ahora a recopilar todo lo aprendido, porque sabes que siempre se aprende, y empiezo a darle vueltas, y me gusta lo que me cuentan todos los que van conmigo. Quizás este camino de este año haya sido el que menos haya hablado, pero me he colmado de oir, de escuchar, de aprender, de sentir, de oler, de ver y también he tenido ese tiempo del recuerdo a peregrinos que no estaban físicamente, peregrinos que no vinieron por sus historias, por sus problemas, algunos de ellos bastante "jodidos" y que han ocupado en estos dias un lugar de mi mente, todo en esta vida se puede lograr, incluso he intuido desde el camino como a escasas horas de suspirar alguien comenzó el camino de su vida, hay que dejar de lamentarse, hay que luchar y desearlo con todas tus fuerzas y olvidarse de una vez por todas de los fantasmas del pasado.


 
     He tenido también esos momentos que vienen solos, cuando caminas en silencio y sientes como te roza suavemente la soledad o hueles la libertad contigo mismo, no hay camino sin soledad, ni camino que te asombre a cada paso. También han existido momentos de almas solidarias que ven o intuyen que necesitas ánimo y que con su verborrea te dan aliento para olvidar el malestar y el dolor, y asi sigas avanzando en el camino paso a paso.

     He disfrutado de todo momento como te prometí, cualquier instante o coyuntura ha sido especial y traigo en mi frente grabados imágenes inolvidables que recordaré toda mi vida. Pero no solo imágenes, también me he entretenido en coger y leer esas "notitas" que los peregrinos dejan en los mojones del camino, ¡¡ por cierto no he sido el único que lo ha hecho !!, y te entretienes en saborearlas, y ves que la pasión del camino no es una locura particular de unos pocos.............. "caminar es ver, escuchar, oler, sentir, encontrar.", "el camino es como nuestra propia vida, debes dejar que te sorprenda a cada momento.", "en el camino no hay que tener prisa, porque donde has de llegar es a ti mismo, a lo mas hondo de ti."..........

     Verás que te cuento poco de mis compañeros, buscar un calificativo a su forma de ser peregrino y ser compañero no es muy complicado, exquisitos, ilustres, primorosos, sobresalientes................, cuanto bueno y abundante, han colaborado, han asistido, han apoyado, han atentido, se han ayudado, se han compenetrado, han escondido los miedos del viaje y desde el primer dia se han enfrentado como buenos peregrinos al camino con la mente abierta de par en par. De ellos te iré contando el anecdotario que puede ser interminable de momentos tan especiales, de risa, de alegria. Me he sentido excesivamente alagado por ellos y se lo agradezco de corazón. Quisiera dedicarle a ellos una Bendición Celta que cogí en un mojón del camino y la copié: " que el camino salga a tu encuentro, que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos y hasta que volvamos a encontrarnos, que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano".

     Por cierto, el próximo viaje no dudaré de tu compañía, ni la de "mi churrete", no se puede estar tanto tiempo sin tenerla en mis brazos.

Jacinto Fuentes Mesa, entre otras cosas abuelo y peregrino.

   

   

El camino me espera sin plazos ni tiempo. *

viernes, 16 de agosto de 2013

Hola Tormento:

                        cuando leas esto ya estaré bastante retirado de ti, de ruta hacia el norte, este año andaré lejos de ti, y aunque no venias andando conmigo, siempre te he tenido a tiro de piedra por aquellas tierras.

     Esta noche después de leer ésto, cuando cojas a mi "churrete" en tu regazo y empieces a cantarle y hablarle como todas las noches de nuestras cosas, susúrrale al oido que su abuelo la quiere a morir, que se ha ido con un grupo de gente a hacer el camino, le cuentas que la llevo en mi mochila sentimental, que cada paso que dé recordaré su risa y su simpatía, que le daré un abrazo al "Santiño" en su honor que saldrá de mis entrañas. ¡¡¡¡¡Ay Señor, Señor!!!!!

     Este año sabes que igual que me faltas tú, también hay peregrinos que no nos acompañan, me va a costar trabajo levantarme a diario en el albergue y no ver ciertas caras, unas porque no pueden y otras que nunca podrán, nunca renunciaré a su compañia y me acompañarán en mi mochila y me darán fuerzas mientras puedan para poder seguir siendo libre, ellos junto contigo me harán llevar un equipaje ligero y volveré junto a todos al camino buscando con ímpetu el milagro de que las cosas normales,  en el camino son mágicas.

     Me siento satisfecho, pero con mi preocupación, de que me acompañan peregrinos nuevos, a los que quizás con ese vigor que hablo de las cosas del camino pueda defraudarles, y aunque no hay camino sin soledad, no es menos cierto que en compañia de ellos, en el camino se aprende de todo lo que te van contando.

     Entre todas las proposiciones que llevo, la mas importante es parecerme a ti, sonreir a todo el que se cruce en mi camino, con verdad y con cariño, aunque el dolor corporal en muchas ocasiones eclipse la sonrisa.

     Bueno, este viajero del mundo ya te irá contando, besos para todas y todos y un achuchón muy especial para ti y otro para mi churrete.

     ¡¡¡¡¡BUEN CAMINO!!!!!

Jacinto Fuentes Mesa, entre otras cosas, abuelo y peregrino

* El título lo leí en un libro.

     

     

lunes, 22 de julio de 2013



HASTA SIEMPRE BUEN AMIGO






     ¡¡ Joder Ramón !!..........., tengo que parar de escribir porque todavia no me lo creo, ¡¡ no puede ser !! ............,  no se me han olvidado, y ahora menos, tus entradas en la sede de la Asociación, con esa alegría que no solo desbordabas sino también como las transmitías, esa alegría que regalabas por doquier en cada etapa, en cada ruta, ahí andabas como buen peregrino, como buen hospitalero, junto al que necesitaba que le hablaras y le animaras el dia ............ ¡¡ joder Ramón !! aún no me lo creo.

    Todavia tengo en mi memoria aquella llamada que me hiciste desde Baena, en la puerta de la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, cuando tu y tus compañeros llegasteis como avanzadilla de la asociación reconociendo el camino, eufórico me anunciabas que habiais llegado sin novedad, el tiempo que habiais tardado, lo bien que os estaban tratando las gentes del lugar, o aquella otra que me hacías delante de Santiago Peregrino en la pedania cordobesa de Santa Cruz ...................................., ¡¡ joder Ramón !!.

     La amistad que nos ha dado el camino. ¡¡ Cuantos kilómetros juntos !! y que regocijo estar siempre a tu lado con tu sonrisa bigotera, tu sabiduria de la vida, tu acomodo a cualquier circunstancia, tu mano siempre extendida, tu prudencia como buen peregrino, conformándote con lo que había.
 
     Llevábamos tiempo sin hablar y sin vernos, y es que esta puta crisis, que tu estabas sufriendo como el que mas, nos está dejando en algunos momentos sin palabras, guardarnos el grito nos martiriza, algunas veces nos quedamos sin voz y a algunos ................., algunos estamos viendo como se nos van los buenos amigos.

     Una vez me regalaste una flecha amarilla grande, será tu sonrisa que me acompañará en mi próximo camino, llevaré tu amistad en mi corazón y tu sonrisa en mi mochila.

     Hasta siempre buen amigo, ¡¡ BUEN CAMINO !!



   

Yo conocí a Casiano

jueves, 27 de diciembre de 2012

     Hace meses que este peregrino no anda por el sendero de este blog, no están los ánimos para andar hablando de alegrias diariamente con lo que cae, pero no es menos cierto que de vez en cuando todos necesitamos expresarnos y soltar la mala saña por las circunstancias de estos tiempos que vivimos, o emborronar papeles para escribir y hablar y como no, soltar los sentimientos que uno lleva dentro por ciertas personas. El tiempo pasa y se pierde en el pasado y en la memoria se ocultan momentos inolvidables y memorables de actos que salen a relucir cuando te llegan noticias de gente que aprecias.

     Casiano de Barbadelo ya no está con nosotros. Se ha ido con tanta nobleza y prudencia como creo que fué su vida. Lo conocí el mes de Junio del año 2002, llegaba transido después de mas de ventitrés kilómetros andados, con un calor insoportable, al punto de la "pájara", cuando entre tantos árboles y maizales apareció un oasis de paz, un lugar mágico, un paraje deslumbrante y dentro de todo este sitio, sus habitantes, sus moradores, sus gentes tan mágicas como el lugar, tan sorprendentes como los parajes que empezaba a pisar y alli estaba él, al girar la esquina de la aldea vi a un hombre enjuto, sonriente, afable, allí estaba Casiano para decirme que la fuente estaba para refrescarme, para beber, para que me aliviara. Aquella misma tarde después de comer, junto a la fuente me contó historias de su mili en Africa, me habló de anécdotas de su tierra, de Sarria, de Barbadelo, de como bajaban a las "feiras" cada equis tiempo a comprar, a vender, a intercambiar. Ese fué mi primer contacto con él, gracias que no fué el último, durante años he seguido escuchándolo, al lado de una lumbre con su voz baja y su sosiego no paraba de contarte y de decirte, siempre tenia palabras de ánimo, eso si, pausado, sin prisas, en voz baja como si todo ya estuviera hecho.

     Un año lo acompañé andando a escasos cien metros a la explanada donde se celebraba la fiesta en la aldea, no hubo tiempo para terminar de exponer como se hacian las fiestas antiguamente en aquel sitio, las gentes de alli, sus vecinos, sus amigos, no paraban de saludarle, de hablarle, se alegraban de verlo y yo me sentí muy orgulloso en ese momento de conocerlo y estar con él, y me dije a mi mismo que estaba al lado de un gran hombre, de una gran persona.

     Un verano aparecimos por su casa con Marina, en los dias que estuvimos alli, no dejó de mirarla, de estar a su lado, los dos se "camelaron", nunca mas se volvieron a ver después de aquellos dias y los dos, Casiano y Marina y Marina y Casiano nunca se olvidaron uno de la otra.

     Casiano se ha ido sin dar ruido, sin gritos, se ha ido en silencio, prudente, cauto, comedido, como creo que fué su vida, sabia desde hace años que su suerte estaba echada, solo tenia que esperar a que llegara y mientras pudo ahí estuvo dando paz, dando amistad, haciéndose respetar.

     Casiano se nos ha ido. El kilometro 107 del camino de las Estrellas está hoy de luto, Casiano el hombre bueno de Barbadelo ya no está con nosotros, se nos ha ido.Yo tuve la suerte de conocer a Casiano.

Jacinto Fuentes Mesa.
Peregrino.